CITAS
Si se recurre al talento es que falta la imaginación. - Georges Braque

La identidad y la emoción como motores de la formación y la integración: La Fundación Estudiantes

Desde que comencé a trabajar en la Fundación Estudiantes hace diez años, cuando prácticamente carecía de contenido, mi equipo y yo nos
dimos cuenta de que a través del orgullo de pertenencia a un Club con los valores y la trayectoria de Estudiantes, cualquier proyecto que desarrolláramos contaría con un importante plus de calidad si lográbamos plasmar esa impronta en ellos.

Nos dimos también cuenta de que a través de sus valores históricos de formación, trabajo y humildad, llegaríamos de una manera más
rápida, divertida y sencilla al conocimiento y a la capacitación de todas las personas a las que van dirigidos nuestros proyectos
sociales: los grupos más vulnerables.

Desde ese momento, para el desarrollo de todos los programas, escuelas y formaciones que hemos construido en estos últimos años
en la Fundación Estudiantes, nos hemos apoyados en esos cimientos de lujo, que nos han permitido utilizar dos herramientas
poderosísimas para la formación integral de nuestros jugadores y jugadoras: la identidad y la emoción.

Si hay algo que le sobra al Club Estudiantes, del que yo misma provengo como entrenadora de equipos de base durante 16 años, son
esas dos cualidades, que a veces pueden llegar a ser defectos pero que bien encauzadas permiten lo más importante que ahora, en
tiempos de crisis de todo tipo, pero especialmente de crisis moral, puede hacer que nos sintamos algo mejor y que ayudemos a aquellos
que no lo tienen tan sencillo a levantarse y avanzar hacia una sociedad un poco mejor: la educación a través del deporte.

El éxito de un proyecto social, especialmente cuando es un proyecto estructural, se puede medir de muchas maneras, para Fundación
Estudiantes, el principal criterio para medir ese éxito es mejorar la calidad de vida y la calidad experiencial de nuestros deportistas con
diferentes capacidades.

Nuestro principal objetivo es que el baloncesto sea la herramienta formativa integradora, la herramienta pegamento para el apoyo de
nuestras jugadoras y jugadores en su proceso de normalización y de adaptación plena a un medio que, lamentablemente, sigue siendo (o
lo seguimos haciendo) algo hostil.

Mejorar la calidad de vida a través del deporte es ya un hecho contrastado y qu prácticamente nadie discute, pero hacerlo además
sumando a esa formación deportiva y lúdica del baloncesto la identidad de pertenecer a un Club Histórico y la emoción de formar parte de la cantera inclusiva más grande de toda Europa es lo que, de alguna manera, marca la diferencia en nuestra visión y en nuestro trabajo diario formando e integrando jugadores a través del baloncesto.

La Fundación Estudiantes comenzó a desarrollar escuelas y equipos de jugadores con discapacidad intelectual en el año 2007 y esta
temporada ha integrado a una nueva escuela de baloncesto en silla de ruedas con 29 jugadores. Ahora mismo, en el Club Movistar Estudiantes a través de su Fundación hay 190 jugadores y jugadoras con capacidades diferentes y ocho equipos compitiendo en la Liga FEMADDI.

Esto hace de la cantera del Club Estudiantes la cantera inclusiva más grande de Europa, en jugadores y en valores.

Artículo de opinión de: María Luisa González-Bueno Uribe Directora General de Fundación Estudiantes

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