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No existe gran talento sin gran voluntad. - Honoré de Balzac

Las mujeres empresarias de ASEME se forman para minimizar los riesgos derivados del estrés

La Asociación Española de Mujeres Empresarias de Madrid ASEME, dentro de su ciclo “Salud de la mujer empresaria”  ha desarrollado un taller monográfico sobre el estrés a cargo de la Doctora Raquel Palacios Benito, Directora del centro Nascia Moncloa. La sesión sirvió para introducir el concepto de estrés y sus consecuencias más relevantes. En este sentido, en la charla se explicó que el estrés produce una reducción de los niveles de rendimiento laboral, de atención, de motivación y además una mayor probabilidad de cometer errores en la ejecución de tareas. Por lo tanto,    teniendo en cuenta los puestos de responsabilidad de las mujeres empresarias, el estrés puede producir graves consecuencias en sus organizaciones.

Además de los  riesgos psicosociales, el estrés está relacionado con el aumento de las enfermedades cardiovasculares e influye negativamente en el ámbito social, laboral y familiar.

La Epidemia del siglo XXI, como se conoce ya al estrés y sus consecuencias, lo sufren un  porcentaje elevado de las mujeres españolas, siendo este porcentaje el más alto de todos los países desarrollados. Además, 7 de cada 10 consumidores de ansiolíticos son mujeres. El control de  estrés provoca que descienda el riesgo de sufrir accidentes cerebrales o cardiacos en un 80%.

Para Eva Serrano, Presidenta de ASEME, este taller era muy necesario y demuestra la importancia de este Ciclo de Salud que profundizará en los distintos aspectos del bienestar de la mujer, especialmente en aquellos a los que el colectivo de empresarias sean más vulnerables.

Según la experta, los empresarios tienden a sufrir cargas extras de estrés debido a la combinación del trabajo y la responsabilidad. No sólo en la toma de decisiones, como ocurriría con cualquier otra persona con puestos de dirección, sino también derivado de la gestión de la incertidumbre y de la carga de compromiso que adquiere con las personas que dependen de ellos. Aunque, según explica la Dra. Palacios, “el estrés no afecta igual a los hombres que a las mujeres debido, sobre todo, a la carga extra de las tareas que conllevan la conciliación familiar y porque las mujeres son más sensibles a  una hormona llamada corticotropina que se libera en gran cantidad en situaciones de estrés y ansiedad, afectando a sus emociones. Además las mujeres sufren mayores variaciones hormonales a lo largo de su vida que afectan a sus emociones y están fuera de su control: ciclos menstruales, embarazos, menopausia”.

Dichas condiciones, son aún más virulentas en el colectivo de mujeres empresarias que además soportan los miedos propios del riesgo a perder el patrimonio o las inversiones, agravado por la actual coyuntura socioeconómica. La autoexigencia continua, sobrecarga de trabajo, gestión  multitareas y falta de tiempo para sí misma son algunas de las causas que genera el estrés en este colectivo. La Dra. Palacios enumera los síntomas producidos por el estrés: 1) Emocionales: irritabilidad, depresión, miedo…
2) Cognitivos: disminución del rendimiento, la atención y la concentración 3) Conductuales: consumo drogas o alcohol, desordenes alimentarios… 4) Físicos: reducción de las defensas del sistema inmunológico, trastornos gastrointestinales, tensión muscular, trastornos del sueño, dificultad para respirar sudoración, etc.

Las ventajas de controlar el estrés son: salud, bienestar, calidad de vida y una de las mejores formas de combatir el estrés es aprender a respirar mejor.  El Biofeedback es un método de control del estrés y la ansiedad: sencillo, rápido y sin efectos secundarios, evitando así tener que recurrir a la farmacología.

La sesión concluyó con la presentación del método Nascia que basa sus principios en el Biofeedback. “El Biofeedback consiste en el registro en tiempo real de las variables fisiológicas relacionados con el estrés: tensión muscular, temperatura periférica, conductancia electrodermal, tasa y amplitud respiratoria y volumen de pulso. De tal forma, que tras observar las variables alteradas en el paciente, se comienza un entrenamiento  en la consulta para aprender a controlar de forma sencilla estas respuestas físicas asociadas al estrés. Al principio los cambios se harán de forma consciente hasta poder automatizarlos y al final poder hacerlos de forma inconsciente”, explicó Raquel Palacios.

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